Hay una historia en la Biblia que me impacta tanto por muchos factores. Y es que cuando la leemos nos muestra valores que ahora cuesta ver.
La historia que quiero contarles empieza en el capítulo 22 del libro de Samuel, cuando el rey David aun no era rey, de hecho Saúl andaba buscándolo para matarlo, porque sabía que Dios ya lo había ungido para ser el rey de Israel.. Resulta que la historia cuenta que el llegó a la cueva de Adulam, y allí se le juntaron todos sus familiares, y un montón de gente endeudada, afligida y amargada. Resulta que eran como 400 y lo nombraron jefe de ellos.
Yo no sé tú, pero a mí me pondría muy nervioso andar huyendo para que no me maten, y encima de eso que me nombren el jefe de un grupo de gente así. ¡Como que David no tuviera suficientes problemas con el rey Saúl pisándole los talones! ¿A cuántos les gustaría ser el jefe de ese selecto grupo de endeudados, amargados y afligidos? Yo no sé ustedes, pero a mí no me parece nada agradable el panorama.
Pero la cosa cambia, el tiempo pasa y como nada llegamos al segundo libro de Samuel, capitulo 23 y allí empieza a contar ahora de los valientes de David. ¿Que paso con esos hombres? Bueno, resulta que caminando con el rey empezaron a cambiar, y quizás no todos los 400 fueron tan así de valientes, pero aquí se menciona a un grupo muy selecto. Tal parece que era el grupo elite de combate. Algo así como lo mejor de lo mejor.
Es allí donde cuenta de uno que venció a 800 hombres. También cuenta de otro que peleó junto al rey David hasta que la espada se le pegó a la mano. ¿Te imaginas? ¡Pelear así quiere ganas! Otro se paro en medio de un campo de lentejas y lo defendió contra los chicos malos.
Eso me recuerda otra historia, aquella donde un hermano vende su primogenitura por un plato de lentejas. Que interesante, uno dio su lo más importante por algo sin valor; pero aquí tenemos a uno arriesgando su vida por algo que pareciera insignificante. Pero que dice el texto Dios dio una gran victoria. Entonces no era tan insignificante, porque nada puede ser insignificante cuando Dios está involucrado en el asunto.
Pero ahora aparecen otros tres amigos en el escenario. Estos tres llegan a donde esta David. Era el tiempo de la cosecha, o sea que era verano, días calurosos, y que mejor lugar para refrescarse que estar en esa cueva librándose del calor. Pero de repente escuchan al rey decir algo. Umm, parece que el calor del verano le ha afectado a David. Ellos escuchan que David tiene antojo de tomar un poco de agua del pozo de Belén.
Lo que pasa ahora es impresionante, estos tres hombres hacen algo que está loco. No solamente es verano, sino que de Adulam a Belén hay como 24 Km. Aparte de eso hay otros dos detallitos que complican el asunto. Uno es que los chicos malos (los filisteos) tienen su campamento en el Valle de Refaim, que queda exactamente en medio de ellos, y por si eso no fuera suficiente, en Belén hay una guarnición de los filisteos. Pero a pesar de eso, ellos salen corriendo, si, dije corriendo, no andaban ni en moto, ni en carro. ¡No había ni bicicletas! Sino que se fueron corriendo, pelearon contra todos esos feos y le llevan el agua al rey.
¿Por qué estos hombres hacen esto? ¿Qué fue lo que convirtió a estos tres endeudados, afligidos y amargados en tres valientes capaces de cruzar el campamento enemigo? ¿Qué fue lo que hizo que hombres que creen que no valen nada puedan lograr grandes hazañas? ¿Qué fue lo que pasó en la Cueva de Adulam que cambio la manera de vivir de estas personas?
Déjame decirte que los que se mencionan anteriormente quizás hicieron sus hazañas por lealtad o por obediencia. David tuvo un deseo. No fue una orden, ni un mandato, sino un simple deseo. Sabemos que los mandatos se cumplen por obediencia, pero los deseos se hacen por amor.
Ahora no se trata de un rey con un antojo, sino de las naciones del mundo sedientas de Dios. Y Dios tiene ese deseo, que el agua de vida llegue a cada uno de ellos para saciar su sed.
A nosotros se nos ha dado el mandato de ir a todas las naciones, pero no para ir a traer agua, sino para llevarles el agua de vida a todos los pueblos sedientos de Dios. ¿Sera que vamos a hacerlo por nuestro Rey? ¿Podremos hacerlo por amor?
¿Lo amas tanto como para cumplir sus más mínimos deseos?
¿Lo amas tanto como para cruzar tus “Valles”? ¿Tus valles de sombras? ¿Tus valles de Gigantes?
No puede haber renovación sin transformación. No puede haber renovación a menos que amemos sin límites.
Raúl P
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En estos últimos meses, recibimos la visita de dos equipos de corto tiempo. Ellos vinieron especialmente para ayudarnos en el área de salud y enseñanza al Centro de Mujeres. Damos gracias a Dios por estos equipos
A finales de agosto tuvimos la primera reunión de obreros latinos sirviendo en la región: 12 obreros representando a todas menos una de las organizaciones que están en el país. Hemos dado los primeros pasos en la formación de una red de obreros latinos. Fue un lindo tiempo para escuchar las historias de cómo nos trajo Dios aquí desde nuestra América Latina, con todas las limitaciones que tenemos, y compartir lo que había en nuestros corazones. La colaboración ya ha empezado. Como fruto de esta reunión, un hermano de Puerto Rico, que colabora en un Seminario de una denominación local, le pidió a Gabriel ayuda para promover el evangelismo a los musulmanes del país. Puede parecer extraño, pero viviendo rodeados de millones de musulmanes, no tienen ni siquiera un curso de Misiones en su Seminario. El resultado es que muchos pastores e iglesias no tienen visión misionera. La reunión con los líderes del seminario fue muy cálida y el próximo año, podremos enseñar sobre los Grupos Humanos No Alcanzados y ver formas de cooperar para que su visión incluya alcanzar a los musulmanes de su país. El Director del Seminario, nos recibió con los brazos abiertos y nos dijo unas palabras de mucha motivación: “Creo que nosotros en Indonesia, podemos aprender de ustedes en América Latina, que a pesar de las limitaciones económicas los han enviado a ustedes hasta aquí”. Creemos que esta cooperación es una de las razones para la que Dios nos trajo al Sudeste Asiático.
3.25 am, desde el altoparlante de la mezquita frente a nuestra casa se escuchan repetidamente la palabra “Bangun” (Levántense). Primero suave, luego gritado: “Bangun!, Bangun!).También hay tambores que le anuncian a la gente (por si no escucharon los gritos!) que deben levantarse a preparar la comida porque el ayuno empezará como a las 4am. A las 3.45 vuelve el canto desde la mezquita: Allahu Akbar!. (Dios es grande!). Aunque escuchamos este llamado 5 veces al día, todos los días, durante el mes del ayuno, es más fuerte, más seguido y cantan mujeres y hasta niños. ¡Eso parecía un Karaoke!. En la última semana, hay juegos comunales, los niños tiran bombetas en la noche (Abigail, a veces los bendecía y a veces… no los bendecía), y hasta una procesión con velas, casi igual a las católicas. Al final del Ramadán llega la mayor fiesta del país, la fiesta del cordero o Idul Fitri. Por varios días se visita a la familia en el pueblo natal, (se dice que unos 26 millones viajan en todo el país!) los niños reciben regalos, y hay cenas especiales. En medio del pesado ambiente espiritual, una costumbre nos gustó. Cada persona debe decirle esto a sus amigos, familia, compañeros “MOHON MAAF BATIN DAN LAHIR” que significa algo como “le pido perdón con mi alma y con mi ser” (por las ofensas que ha hecho durante el año que pasa) No está mal, verdad? Una vez al año pedir perdón a todos por lo que los hemos ofendido. Una luz en medio de tantas tinieblas.
Ya sabíamos que en país había sufrido muchas catástrofes naturales, pero en los últimos 4 meses hemos comprobado que eso no era solo un “cuento”. Son también oportunidades para testificar, pero se requiere mucho cuidado. Los fundamentalistas siempre están atentos y aun en la televisión advierten a la gente cuidarse de los cristianos que “usan” estas situaciones para “cristianizar”, que es dar cosas para que la gente se convierta. Oremos para que Dios mismo siga abriendo puertas para ayudar y proclamar en medio de situaciones de dolor. Muchos nos escribieron y oraron por nosotros al enterarse de un reciente terremoto. Gracias, aun estando lejos, sentimos su cuidado.
Assalam Aleikum!
Queridos hermanos:
Pasteef, hasta parece el nombre de algún plato diferente, pero es el nombre de nuestro centro social en una aldea de la etnia Wolof. Esta aldea está ubicada a más o menos 50 kilómetros de Dakar. Iniciamos nuestras actividades allí hace casi ocho años. En aquel entonces ofrecíamos consultas bajo un árbol en medio de un viento arenoso. Los pacientes tenían casi siempre la
Ya hace un mes que muchos obreros fueron expulsados del país en el que trabajo y todavía se siente una presión fuerte, nos sentimos observados, como una prisión con libertad condicional. Tenemos información de que todavía hay una lista de obreros que serán expulsados, es una sensación de incertidumbre, pero el Señor tiene el control de todo. A pesar de toda esta presión, estoy bien. Agradecida a Dios por su protección y agradecida a ustedes hermanos que han estado orando, poniendo mi vida y la de todos aquí siempre en manos de Aquel que es poderoso para salvarnos.
El núcleo de la gente no alcanzada de nuestro mundo vive en una espacio rectangular, en forma de ventana, Frecuentemente llamado “El Cinturón Resistente,” la ventana se extiende desde el Oeste Africa al Este Asia, desde el grado diez hasta a el grado cuarenta al norte del ecuador. En este espacio geográfico se encuentran los más grandes grupos Musulmanes, Hindúes, y Budistas – billones de almas espiritualmente empobrecidos.

